martes, 11 de marzo de 2014

El día del básquet entrerriano

El 11 de marzo de 1989 la provincia lograba su primer título.
El seleccionado de Miguel Volcan Sánchez conseguía en el estadio Luis Butta, y ante 5.000 personas, el Campeonato Argentino de Mayores, con el sello imborrable de Aníbal Sánchez en su eterno triple que alcanzó para vencer 92-90 a Tucumán en la final.


“Faltaban 34 segundos y Carlos Delfino erró un foul. Tucumán llevaba un punto de ventaja (90-89) y conservó la punta hasta el filo de los 30 segundos. La recuperó Entre Ríos bajo su aro y la redonda llegó a manos de Aníbal Sánchez. Dos pasos en terreno adversario y el lanzamiento que millares de ojos siguieron con la vista y el corazón. Llegó el triple clavándose en el aro. Entre Ríos 92 a 90. Festejo, invasión de cancha pero restaban 4 segundos. Todo el mundo afuera para seguir palpitando esa eternidad hasta que, ahora sí, los brazos arriba, el grito ferviente. Un partido que tuvo todos los ingredientes de una auténtica final, por lo emotivo, por los matices técnicos, por la limpieza, por el inobjetable arbitraje de Alagastino y Etchart. ¿Qué podía faltar? Nada, porque el tiempo reglamentario terminó 81 a 81, y la incógnita se extendió al suplementario. Los primeros 20 minutos también fueron parejos: 44 a 42 para los locales. Primer título para los verdes y un aplaudido subcampeón. Era la tercera vez que Entre Ríos arribaba a esta instancia y la tercera fue la vencida, en buena ley, porque el equipo se impuso dos veces a su escolta y en el rosario de victorias se enhebraron los logros frente a Buenos Aires (tercero) y a Córdoba (cuarto). Un campeón invicto, para una provincia feliz”. 
Este es un fragmento de lo que publicó EL DIARIO el domingo 12 de marzo de 1989, bajo el título: Entre Ríos, con un triple para la historia, para así reflejar aquella epopeya que acabó con varios años de sequía. 
La 56º edición del Más Argentino de los Campeonatos había llegado a la provincia como en el 41 y el 67. 
El esfuerzo de haber comenzado a trabajar desde el 23 de enero dio sus frutos. Miguel Volcan Sánchez había sido el elegido por la Federación de Básquetbol de Entre Ríos, que tenía a Luis González como presidente y que sabía que esta era una buena chance de tomarse revancha de aquellos títulos que quedaron cerca en 1967, en cancha de Recreativo, y en 1984, en Misiones. 
De aquellos 17 jugadores que iniciaron el proceso que tuvo a Daniel Lali Ortega en la preparación física, el DT uruguayo se inclinó por Luis Chuzo González, Sebastián Uranga, Aníbal Sánchez, Carlos Delfino, Horacio Pacheco, Miguel Zandomeni, Eduardo Jacobo, Eduardo Musante, Diego Mugherli, Santiago Vesco, Paúl Ortíz y Claudio Lolo Farabello. 
EL TORNEO.

Llegó el 4 de marzo y en el camino las tres victorias en los tres amistosos de preparación, frente a un combinado llamado Las Estrellas, Santa Fe y Tucumán, eran una gran motivación no sólo para el plantel sino también para una provincia, y principalmente una ciudad de Paraná, que vivió la semana de básquet a pleno, colmando la cancha de Echagüe. 
Por el Zona 2, en la sede de Paraná, los entrerrianos comenzaron con un buen triunfo sobre Corrientes (92-63). En la segunda jornada, llegó el momento de Chaco y un nuevo festejo, aunque con más trabajo, por 88 a 75. Hasta aquí, el Chuzo demostró todo su potencial goleador (22 y 27 tantos, respectivamente), estando bien acompañado por Uranga y Delfino. 
Fue el turno de verse con el rival más complicado de la instancia, el Buenos Aires de Daniel Allende, con Aldo Yódice y Adolfo el Gurí Perazzo, entre otros. El Panza Verde empezó a demostrar un crecimiento y a González, Uranga y Delfino se sumaron Sánchez y el turquito Jacobo, que a la larga sería la gran revelación del certamen, para así cerrar la tercera victoria (75 a 72). 
En la Segunda fase, por el Grupo B, siempre en Paraná (las subsedes fueron Gualeguayghú y Concepción del Uruguay), Entre Ríos doblegó 98-85 al Santiago del Estero de Miguel Cortijo, y al Tucumán del Negro Carlos Romano por un aplastante 108-79. Fue entonces el turno de buscar ante Córdoba el pase a la gran final. 
Con Walter Garrone al mando, y Rubén Magnano como asistente, aquel plantel cordobés tenía a Marcelo y Mario Milanesio, Carlos Cerutti, un joven Diego Osella y al mismísimo Héctor Campana. 
Tucumán, con el apoyo total del público local, ya había dado la nota al vencer 92-85 a Buenos Aires y esperaba por un rival para el mano a mano por el título. 
Ganar significaba mucho para Entre Ríos, sabiendo que a los tucumanos ya los había abatido en dos ocasiones. Los hermanos Milanesio, suspendidos por actos de indisciplina, no podían jugar. No obstante, ese mismo día del partido el Pichi llegó de su luna de miel, sin saber que se encontraría con una soberbia defensa de Jacobo que, sumado a los 27 puntos del Chuzo, fueron clave para el 81 a 79 final. 
En el imborrable recuerdo quedarán aquellos segundos finales ante Tucumán, con el lanzamiento apresurado de Roque San Martín, el rebote de Delfino y el pase para que Aníbal Sánchez, también con tiempo en el reloj, apostara a convertir un triple que hizo de ese 11 de marzo el día del básquet entrerriano. 
Por siempre Aníbal 
De los 12 jugadores que integraron aquel histórico plantel el único fallecido es Aníbal Sánchez. El 10 entrerriano murió el 3 de enero de 1990, luego de un accidente automovilístico sufrido a 210 kilómetros de Bahía Blanca. 



FOTO (1):Arriba, de izquierda a derecha: Sebastián Uranga, Carlos Delfino, Paúl Ortiz, Luis González, Eduardo Jacobo, Claudio Farabello, Miguel Volcan Sánchez (DT) y José Cottonaro (AT). Abajo, de izquierda a derechaAlfredo Aguilar (utilero), Diego Mugherli, Santiago Vesco, Miguel Zandomeni, Horacio Pacheco, Eduardo Musante y Aníbal Sánchez.


Santiago Reutemann, para El Diario

sábado, 8 de marzo de 2014

La noche que necesitaba

Echagüe le ganó 82-66 a Unión de Santa Fe por la 15ª fecha de la Zona Norte.
El AEC venció al Tatengue en el clásico y obtuvo la ventaja deportiva ante la igualdad en las posiciones. El Negro hizo bien los deberes en defensa y a partir de allí manejó el encuentro, para darse y darle una gran alegría a su gente.

Al ritmo del ole, ole terminó anoche Echagüe cerrando un gran triunfo frente a Unión de Santa Fe por la 15ª fecha de la Zona Norte del Torneo Nacional de Ascenso. El elenco paranaense se impuso por 82 a 66, merced a un destacado trabajo defensivo para así quedarse con el clásico, la ventaja deportiva ante la igualdad en las posiciones, la confianza de saber que por este camino puede repetir este buen momento, y el grito de su gente que acompañó y le dio un buen marco al estadio Luis Butta.
DE LA PARIDAD AL DOMINIO.
Echagüe repartió su goléo con opciones que llegaron en la zona interna ya que, si bien empezó la noche con un triple de Fabián Elías Saad, por esta vía atravesó una racha adversa que no ayudó para despegarse de un Unión que con la producción de Joaquín Gamazo complicó (11-11).
La paridad estuvo a la orden del día. Omar Cantón corrigió desde el perímetro, sin embargo, la presencia de Alejandro Reinick empezó a aparecer para, a 3.40 minutos del cierre del primer cuarto estar igualados en 16.
La tarea de Pablo Fernández no sólo sobresalió en ofensiva, sino también a la hora de controlar a Román Rodríguez, que poco pudo hacer (2 puntos con 1/3 en dobles y sin intentos desde los 6.75 metros).
A su vez, en el uno contra uno y con sus asistencias, Víctor Cajal también lastimó, y así el AEC logró desprenderse (22-16). El base, además, clavó un bombazo desde el eje de cancha, sobre el final, para dejar las cosas 25 a 18, una buena distancia por el trámite del partido (achicó Thomas con un simple).
SE MANTIENE.
Darnel Dodson, con 4 rebotes en los primeros 10 minutos, tuvo descanso por Mariano Franco y reapareció al final.
Unión, por su parte, lamentó un par de fallos de Reinick para definir el pick and roll, sobre todo cuando Cantón volvió a encestar de tres y así poner a Echagüe 28-19.
El AEC continuó defendiendo de forma óptima y ayudado también por la pobre eficacia de su rival (7/21 en cancha con 1/7 en triples a 4.49 del entretiempo), encontró en los contragolpes otra opción para hacer daño (34-21).
Fernández estuvo incontrolable y en el mano a mano marcó diferencia para que los locales sigan por el buen camino (36-25).
A falta de 2.38 para el descanso largo, y con el capital del Negro afuera, Memo Rodríguez recién apareció de tres.
Sebastián Uranga movió su banco y si bien la marca no fue la misma, el dueño de casa siguió arriba por una buena brecha, con otro triple de Cantón para romper la zona 2-3 de la visita (39-30), en un parcial de bajo score (14-11).
Un 12/18 en dobles, 5/15 en triples y 0/1 en libres fue la producción ofensiva realizada por Echagüe en la primera mitad. Mientras lo flojo de Unión quedó reflejado en su 9/22 de dos, 2/12 de tres y 6/8 en simples.
SIEMPRE ARRIBA.
Si bien había aportado en los rebotes, Dodson también se sumó con puntos en un reinicio en el que Echagüe prosiguió cuidando su cosecha.
Los dos fueron seguido a la línea y los dos coincidieron en los yerros, manteniéndose los 13 de diferencia a favor del AEC (47-34).
Rotar bien la bola ante la marca santafesina fue otra prueba a superar por un Echagüe cada vez más sólido que con un triple de Rodrigo Hagg, por cierto de gran aporte, sacó 15 (54-39).
En los segundos finales, un parcial de 7-2 del Tate fue un llamado de atención (59-49). Advertencia que se estiró al último cuarto cuando un 2/2 en simples de Lenadro Vildoza dejó a los suyos a 7 (59-52).
Los de Juan Siemienzcuk transitaron por su mejor pasaje de la noche, después del parejo inicio. A Echagüe le costó encestar y a 7.32 del epílogo los 15 de diferencia que supo tener pasaron a ser 6 (61-55).
El AEC necesitaba cortar la sequía y Elías Saad fue el encargado de hacerlo (64-55). A él se sumó Dodson, cuando Vildoza empezaba a generar más dolores de cabeza.
El Negro arribó a los 5 minutos finales al frente por 9 (69-60). Los libres empezaron a valer oro. Ni que hablar cada posesión, sobre todo para la visita, más aun cuando con 2.39 por disputar el local se puso 73-63.
Los paranaenses, como casi toda la noche, marcaron tendencia y cerraron el juego bien arriba, con la máxima diferencia del partido incluida.

POR SEGURIDAD.
La parcialidad de Unión se ubicó en la tribuna que da a calle Urquiza. Los hinchas Tatengues, que por cierto llegaron en buena cantidad con trapos y banderas, de esta manera, entraron y salieron por el portón trasero del club, para evitar contacto con los locales teniendo en cuenta hechos de violencia anteriores.

LINDO DUELO.
Como lo hace habitualmente, la Barra Aníbal Sánchez ingresó al Luis Butta una vez comenzado el juego y se instaló en la tribuna que da a calle 25 de Mayo. Gran clima se vivió anoche en el estadio, como en los viejos tiempos, con cánticos que tuvieron respuestas por ambos lados. Obviamente, el Tate no se olvidó de Colón, su eterno rival.

EL DATO
Unión sigue sin poder ganarle a Echagüe, en Paraná, por partidos oficiales y anoche sumó su sexta caída consecutiva. Lo más cerca que estuvo fue en la Transición de 1.984, cuando el AEC se impuso 83 a 82.

Santiago Reutenann, para El Diario.-

viernes, 7 de marzo de 2014

Con la presión de ganar

Echagüe recibe, desde las 21.30, a Unión de Santa Fe.
Quedan cuatro fechas para el cierre de la Fase Regular y triunfar en casa es vital en pos de lograr una buena ubicación en los Playoffs. El Tatengue, que ya se aseguró la plaza, también pretende seguir subiendo. Habrá cambios de tribunas por seguridad.

Llegar de la mejor manera a los playoffs es el objetivo que prácticamente todos los equipos se proponen cuando comienza la Segunda Fase del Torneo Nacional de Ascenso. Y los mismos están a la vuelta de la esquina. Quedan tan sólo cuatro fechas para que una nueva instancia de la temporada 2013/14 llegue a su fin y todavía en juego hay un montón de cosas.
Por el lado de Echagüe, el negativo mes de febrero, el cual incluyó tres derrotas en cinco partidos, pero con dos de ellas en condición de local, se siente mucho a esta altura ya que, si bien hoy por hoy los paranaenses están sextos en la Zona Norte, los equipos que están por debajo como Oberá TC, Instituto y hasta el propio Sarmiento, están al acecho y el hecho de ganar de visitante, algo que los entrerrianos no consiguen desde hace ya cuatro partidos (74-67 vs. La Gloria), también pesa cada vez más.
No obstante, si el Negro mira para arriba cambiar su panorama puede ser posible, y hoy, a partir de las 21.30 y con el arbitraje de Alejandro Zanabone y Leonardo Barotto, tendrá la chance de dar un primer paso en el marco de la 15ª fecha.
Es que enfrente estará Unión de Santa Fe, al que podría superar en las posiciones si lo vence por dos o más unidades ya que el pasado 17 de enero cayó en el Ángel Malvicino por 72 a 71. Ganar significaría quedarse con la ventaja ante la igualdad en puntos, una buena inyección anímica para la recta final en la que estarán Sarmiento (en Resistencia); Alvear (en Paraná); y Barrio Parque (en Córdoba).
Pero para ello mejorar en defensa será clave. Es cierto que cuando en el AEC sus figuras están encendidas poco importa recibir muchos puntos, de hecho en la más reciente presentación en su casa festejó por 95 a 84 ante Instituto con 28 de Darnell Dodson, 24 de Omar Cantón y de 21 Fabián Elías Saad; pero custodiando mejor el canasto propio es otro tema.
En los últimos cinco encuentros el conjunto de Sebastián Uranga recibió un promedio de 88.2 tantos; y en este contexto ganar es más complicado. El equipo necesita reencontrarse con esas buenas noches, como por ejemplo la del 5 de febrero, cuando superó 98-72 a Parque tras un destacado segundo tiempo.
El AEC viene de caer en Misiones, frente a OTC por 94 a 76, convirtiendo 10/22 de tres pero recibiendo un duro 14/27 en este mismo rubro.
Los de calle 25 de Mayo no pueden darse el lujo de no sumar de a dos esta noche en el Luis Butta si pretenden terminar lo más arriba posible. Perder sería otro fuerte golpe no sólo para el plantel, sino también para su gente. Ganar, además, ya aseguraría un lugar en la próxima instancia.
TATE CONFIADO.
La victoria del pasado lunes sobre Barrio Parque (76-73) le aseguró a Unión el pasaje a los playoffs y aumentó aún más su confianza para lo que viene. Es cierto que de visitante al elenco de Juan Siemienczuk le cuesta conseguir buenos resultados, de hecho en esta Zona Norte recién pudo festejar a domicilio (San Isidro y Oberá TC). Pero también es innegable que con el AEC son partidos aparte y hoy la clásica rivalidad puede llegar a sentirse.
En la temporada los santafesinos están 2-1 sobre los paranaenses. Además del último 72-71; el 27 de noviembre de 2013 el Tatengue ganó 82-70 en su estadio, tomándose revancha del 93-83 con el que el AEC había triunfado en el Butta, reducto donde los de la vecina provincia dieron la vuelta olímpica en el Cuadrangular de pretemporada tras superar en la definición al propio anfitrión por 90 a 85, certamen del cual también participaron Estudiantes de Concordia y Sionista.
Unión tiene en Román Rodríguez a su goleador con 20.4 puntos de media, además de las tareas de Alejandro Reinick (12.6 tantos y 9.7 rebotes), Juan Manuel Gandoy (11.3 y 91.2% en libres), Sebastián Farías (10.2) y Joaquín Gamazo (7.5 y 4 asistencias). Asimismo, hace tres fechas incorporó al estadounidense, ex Rocamora, John Albert Thomas, que con 10.3 puntos y 4.3 rebotes todavía no hizo olvidar al lesionado Eric Tramiel (19.9 y 9.3, en 11 partidos).
POR SEGURIDAD.
La dirigencia de Echagüe, en común acuerdo con los encargados del operativo de seguridad que llevará adelante la Policía de Entre Ríos, decidieron que el público visitante ingrese por calle Urquiza, ubicándose donde habitualmente lo hace la Barra Aníbal Sánchez.
Por su parte, habrá cambios en los bancos de suplentes y el AEC se sentará en el que da a calle 25 de Mayo.
De esta manera, tanto la parcialidad del Tate, como así también el plantel y sus allegados, se moverán, únicamente por la entrada y salida del portón de calle Urquiza.
En cuanto a los locales, podrán ocupar la tribuna de calle 25 de Mayo, la preferencial, las plateas, como así también la voladiza.

Santiago Reutemann, para El Diario.-

lunes, 3 de marzo de 2014

Un cachetazo a la ilusión

Echagüe perdió con Oberá en Misiones.
El elenco paranaense se encontró con un rival muy efectivo, que a puras bombas lo aplastó. Fue por 94 a 76. El AEC se vio dominado y lejos estuvo de hacer el mejor trabajo. El próximo viernes recibe a Unión de Santa Fe.

“Hay que defender, ahí está la clave”. La frase de Víctor Cajal analizando la previa de Oberá – Echagüe fue solo un deseo, un análisis que en sí quedó solo en palabras. Anoche Echagüe la pasó mal en Misiones. El trabajo que debía hacer no lo hizo y Oberá le propinó una fuerte cachetada. Le ganó por 94 a 76 en juego por la 14ª fecha de la segunda fase del Torneo Nacional de Ascenso.
El elenco misionero tuvo una noche de altísima efectividad y desarmó toda estrategia a puros triples (14 en total). Además, contó con un Nicolás Agasse (6 de 7 de tres puntos)que la rompió. El local fue mucho más y le propinó una de las caídas más duras al conjunto de Sebastián Uranga.
El AEC llegó con la ilusión de pisar fuerte en casa ajena, pero anoche jugó uno de sus partidos más flojos de esta segunda fase. Golpeado y confundido, ahora deberá recomponer su estructura porque el próximo viernes recibirá a Unión de Santa Fe.
CON FLAQUEZAS.
La idea de mostrarse firme y bien concentrado en el fondo para opacar el trabajo ofensivo de su rival, no se cumplió. El elenco de Sebastián Uranga tuvo problemas para contener el mano a mano y Oberá, con mucha movilidad y circulación, encontró espacios para ejecutar.
Enorme fue el inicio de Nicolás Agasse. El paranaense fue la principal vía de gol de su equipo y en un ratito armó un zafarrancho. Metió los primeros 11 puntos (3 de 3 en triples) de Oberá para transformarse en el primer gran problema para la visita.
Echagüe la peleó con un tridente activo compuesto por Omar Cantón, Darnell Dodson y Víctor Cajal. El base condujo bien y se animó, mientras que el moreno y el pivot se entendieron bien para dañar en la zona pintada.
Si bien estuvo 22 a 15 abajo, el AEC se las ingenió para al menos achicar y terminar el primer cuarto ahí, 25 a 21.
PARA ATRÁS.
Lejos estuvo Echagüe de mejorar su producción, por el contrario, atrás fue un colador. Oberá rompió el molde con una seguidilla de triples y una efectividad asombrosa. El segundo cuarto del local fue intachable, jugó a gran nivel y sacó una luz de 16 unidades. En total, se fue al descanso largo con un registro increíble de tres puntos: 9 de 14 con un 64 por ciento. ¿Echagüe?. Muy flojo atrás, por demás permisivo y con serias falencias para detener la sangría.
El AEC no solo no defendió, también le costó mucho poder anotar. En los primeros 4 minutos de este segmento solo sumó un triple del pibe Insaurralde.
En este contexto, Oberá cada vez se alejó más. Primero fue de 32 a 24 y al rato la máxima, 51 a 35. Maniatado y dominado, el AEC solo atinó a acercarse con voluntad. Basquetbolísticamente fue muy superado.
TODO IGUAL.
La idea fue recomponer imagen, pero en sí no pasó nada. El partido siguió al ritmo de Oberá, que no detuvo su marcha y gozó de otro arranque a puras bombas. Sebastián Uranga mandó a sus dirigidos a defender fuerte y tratar de contragolpear, algo que no sucedió en toda la primera mitad. Los muy buenos porcentajes del elenco misionero no permitieron a la vista lograr puntos de transición.
Agasse mantuvo un nivel superlativo y el resto se acopló muy bien, con Lucas Bianco y el mencionado Copello, ambos colaborando y haciéndose importante.
Del otro lado todo costó. Echagüe nunca pudo jugar cómodo, le faltó creatividad y su versión se vio resentida. Dependió mucho de Cantón, el resto poco y nada. El AEC llegó a estar 22 puntos abajo (71 a 49). Un par de buenas acciones de Pablo Fernández permitió achicar a 76 a 60.
SIN REACCIÓN.
Difícil quedó el panorama. No solo por la ventaja en el resultado, sino por el trabajo sin fisuras del local y los problemas para jugar por parte de la visita. Con pocas ideas y golpeado anímicamente, Echagüe salió a jugar el último parcial con la presión de tener que descontar 16 puntos.
Para colmo, todo quedó cuesta arriba cuando los triples anotados llevaron a Oberá a sacar una luz de 23 unidades, 83 a 60.
Sin fuerzas ni idea, Echagüe buscó achicar como para decorar el resultado. Fue así que solo hubo que esperar que el pase el tiempo para que el local festeje y se floree ante su gente.

El Diario.-

domingo, 2 de marzo de 2014

Una prueba al carácter y al oficio

Echagüe visita a Oberá, en Misiones.
Recuperado de una racha negativa, ahora el AEC irá por el triunfo lejos de Paraná. Están en juego puntos importantes como para escalar. Desde las 21.30 choca ante un rival necesitado.

Ya cortó la mala racha. Atrás quedaron las tres derrotas seguidas que desestabilizaron y generaron incomodidades. Ahora es tiempo de recobrar la memoria, ponerse fuerte y volver a mostrarse peligroso y decidido. No será sencillo, pero esta noche es una linda oportunidad de volver a sonreír en casa ajena.
Con el ánimo retemplado, con ganas, y con la decisión de ir en busca de puntos importantes, Echagüe saldrá a jugar un compromiso de alto valor para sus aspiraciones. Desde las 21.30, en Misiones, el elenco de Sebastián Uranga se volverá a encontrar ante Oberá Tennis Club, en uno de los encuentros más interesantes de la 14ª fecha de la 2ª fase del Torneo Nacional de Ascenso.
El conjunto paranaense se juega mucho ante un oponente que no la está pasando bien, que cayó notoriamente su rendimiento respecto a lo que fue en la primera fase y que ahora tiene la presión de ganar para no quedar tan atrás.
En sí se trata de un duelo de dos elencos necesitados del triunfo. Cada vez falta menos para los playoffs y tanto Oberá como Echagüe tienen que ganar como para empezar a subir en las posiciones.
Está claro que el AEC deberá trabajar fuerte y estar concentrado. Hoy tiene una linda chance y si se muestra lúcido, altas posibilidades tendrá de ganar.
Actualmente, Echagüe es el segundo equipo con mayor poder ofensivo del grupo. Promedia 83.8 puntos por presentación, solo superado por San Isidro (85.4).
El gran inconveniente del equipo de Uranga sigue siendo la custodia de su canasto. En los últimos partidos otra vez le anotaron mucho (Instituto 84, Unión Progresista 85, San Isidro 91 y San Martín 87). Ahí radica el gran problema. Entonces, como le dijo Víctor Cajal a EL DIARIO (ver aparte) la clave estará en mejorar la producción defensiva para bajarle el goleo al adversario. Si lo logra, el triunfo estará a un paso.
Echagüe y Oberá ya se enfrentaron esta temporada. Fue el pasado 12 de enero en encuentro por la 5ª fecha de esta fase. Ganó el AEC 76 a 71. La idea es repetir, aunque en cancha contraria.
CON PRESIÓN.
El quinteto entrerriano tendrá hoy un rival que perdió consistencia en el campeonato. Oberá arrancó la segunda fase como líder absoluto, pero su rendimiento decayó y ahora pena por salir del pozo para empezar a recuperarse. En esta segunda fase es el equipo con menos puntos a favor de la zona Norte, con un promedio de 77.5 por encuentro.
Su producción se deshilachó y por ende le cuesta ganar. No lo hace afuera y casi que tampoco ante su gente. Los misioneros vienen de caer en sus dos últimas presentaciones, contra Barrio Parque y Alvear. Encima, de local perdieron fuerzas.
De los últimos cinco partidos que jugó en Misiones, perdió 4 (Barrio Parque, San Isidro, Unión y Alvear). Sólo le ganó a Instituto.

Víctor Cajal
“Hay que defender, ahí estará la clave”

-Partido complicado, pero linda chance como para crecer.
*Exacto. Vamos a jugar contra un rival que al igual que nosotros necesita ganar para empezar a subir. Sabemos que todos los rivales son difíciles, pero Echagüe también lo es para los otros. Ya nos repusimos de una racha negativa y ahora vamos a jugar confiados en que podemos ganar.
-¿Cómo está el grupo después de cortar la seguidilla de derrotas?
*El grupo está muy bien. Nos sacamos ese peso de no ganar y ahora nos encontramos de buen ánimo. La idea es cambiar esa racha negativa y transformarla en positiva. Por eso en Misiones vamos a jugar para ganar. Ganar siempre hace bien y en especial da confianza como para pelear cada partido con mayor fortaleza.
-Sos un jugador de mucha experiencia. ¿Qué es lo que hoy no te gusta de Echagüe y qué es lo que te conforta del equipo?
*Te digo la verdad, las cosas que no me gustan son muchas menos de las que me gustan. Y se trata de cosas muy finas, como por ejemplo en las rotaciones defensivas. Son situaciones que sabemos que debemos corregirlas como para mostrarnos más fuertes. Y lo que más me gusta es la unión del grupo, el compromiso que tiene cada uno de los jugadores como para que las cosas nos salgan mejor. Es un grupo que trabaja muy fuerte y que quiere el bien común que es el equipo. Sabemos que tenemos falencias, pero lo bueno es que todos quieren solucionar esos errores. Si este grupo no tendría esas ganas de mejorar, todo sería mucho más difícil. Es un grupo que tiene hambre de ganar partidos y conseguir grandes cosas.
-Todos sabemos que Echagüe es un equipo goleador pero que le cuesta defender. ¿Ésa es la gran falencia?
*Es una falencia que en algún momento parecía que la habíamos corregido, porque en un par de juegos los rivales nos hicieron 70 o menos puntos. En estos últimos partidos cometimos algunos errores y nos anotaron más. Igual, sabemos que podeos defender mejor.
-¿Qué hay que hacer para ganar en Oberá?
*Apuntamos a defender y estar concentrados. Si a Oberá lo dejamos en 75 puntos o menos vamos a tener grandes chances de ganar. Adelante tenemos variantes para lastimar. Hay que defender, ahí estará la clave

Pablo Rochi, para El Diario.'