miércoles, 18 de mayo de 2016

Sentimientos encontrados

#Echagüe perdió un partido increíble (69-70) y quedó eliminado.
El AEC se equivocó en la última bola y terminó masticando bronca ya que Barrio Parque liquidó la serie Final de la Conferencia Norte. Así y todo, la gente reconoció con aplausos una campaña histórica, como hacía rato no se tenía.


Las lágrimas de Lisandro Ruiz Moreno reflejaron, por un lado, la bronca que quedó masticando anoche Echagüe al ver como se le escapó un partido increíble. Pero por el otro, los aplausos con los que la gente despidió al equipo, denotaron el reconocimiento a una campaña histórica, como hacía mucho el AEC no tenía, un año en el que tocó fondo al ocupar el último puesto para luego culminar entre los cuatro mejores de la categoría.
El Negro cayó como local -luego de 14 partidos- por un agónico 70 a 69 frente a Barrio Parque, que de esta forma se consagró campeón de la Conferencia Norte del Torneo Nacional de Ascenso, por lo que en la próxima instancia, entre cordobeses y santacruceños -Hispano Americano también barrió a Platense al derrotarlo 73 a 67- se definirá quien será la nueva cara de la Liga Nacional.

EL PARTIDO.
Barrio Parque pudo lastimar adentro con sus penetraciones, repartiendo su goleo, algo que le costó hacer a Echagüe ya que tuvo de doblar el esfuerzo para, principalmente con los tantos de Sebastián Cabello (7) y los rebotes de Santiago González (5), sacar rédito en un primer cuarto por demás parejo (11-11).
Ya en la parte final del parcial, la opción de tres apareció como otra herramienta para vulnerar el canasto rival y así, con uno de Lisandro Ruiz Moreno y otro de Agustín Carnovale, el conjunto de Paraná se fue 17-16 arriba al mini descanso.
Alejandro Lotterio rotó constantemente su banco sin poder encontrarle la vuelta a un AEC que fue en aumento (28-21), con una defensa en que obligó al lanzamiento externo, donde los cordobeses no estuvieron tan precisos (2/10 en el primer tiempo).
Pero Barrio Parque demostró un cambio que lo llevó a achicar el score, con Fernando Titarelli, Andrés Mariani y un Lauría que volvió a decir presente, para igualar todo en 33, lo que le duró poco ya que quien sino otro que Cabello -se fue a los vestuarios con 15 unidades- , le devolvió la ventaja a un AEC que no probó nunca de tres en el segundo cuarto (35-33).
En el reinicio, Parque tuvo a maltraer a los entrerrianos. Lauría dejó 46-47 la historia, cuando solo con Ruiz Moreno, Carnovale y Cabello en ataque al Negro no le bastó más que para seguir en la paridad absoluta.
Los de La Docta tuvieron su momento. Julián Chiera entró bien y junto a Estefano Simondi se acoplaron de buena manera a Lauría y compañía, para alejarse a 5 (48-53 y 50-55). Otra vez, la última fue para el dueño de casa, que con Licha se acomodó para los últimos 10 minutos (53-55).
Matías Stival siguió al frente de la base ya que Gastón Torre se cargó de faltas (4 en 25 minutos), la gente empezó a jugar su papel con el aliento y contagió al equipo, que a pura garra se recuperó (58-57).
Con Lautaro Rivata la visita revivió (58-61). Echagüe pecó con sus libres y dejó pasar buenas chances (9/19 hasta aquí), como así también con sus lanzamientos de cancha.
En el final pasó de todo, y en los últimos segundos aun más. Chiera falló de tres, Ruiz Moreno apostó a consumir el reloj pero perdió la bola que luego terminó con Mariani en la línea. El escolta, con su 2/2 coronó un 9/9 en la noche, para darle la victoria a su equipo ya que sobre la chicharra González no pudo ponerse el traje de héroe.

Santiago Reutemann, para El Diario.
Foto: Bernardo Albisu

viernes, 13 de mayo de 2016

No hay nada que reprochar

Con bajas importantes, #Echagüe cayó 76-69 frente a Barrio Parque
Sin Santiago González (tobillo), con Jaron Nash lesionado a los 18 segundos y Nicolás Rufer jugando con un dedo fracturado, el AEC hizo demasiado anoche en el primer punto de la Final de la Conferencia Norte, pero no le alcanzó.


Si ya el panorama pintaba complicado sabiendo que Santiago González no sería parte del primer punto, ya que la idea es que se recupere bien para el segundo; ni hablar si de entrada nomás Jaron Nash se lesiona y no puede volver a la cancha, y encima otra de las opciones en el juego interno, Nicolás Rufer, debe ingresar a pesar de tener fracturado un dedo de la mano.
Con este panorama Echagüe inauguró anoche la serie Final de la Conferencia Norte del Torneo Nacional de Ascenso. Así y todo, el AEC dio pelea pero Barrio Parque no dejó pasar la chance de vencerlo. Fue por 76 a 69, para ponerse al frente en el duelo, el cual continuará mañana, desde las 21, cuando ambos se vuelvan a encontrar en el mismo escenario para la segunda historia de este playoffs.
MALA SUERTE Y TRIPLES. Tan solo 18 segundos pasaron en el reloj cuando en una corrida de Echagüe, tras un pase de Ruiz Moreno a Jaron Nash y antes de que éste pueda tomarlo, todo el banco visitante y los hinchas que llegaron desde Paraná se tomaron la cabeza al ver como el extranjero se dobló su tobillo derecho, con gestos de mucho dolor, motivo por el cual se fue rengueando, lo que terminó en el cambio por Julián Morales, quien entró bien, con un triple en su primer intento (3-5).
A Echagüe le costó meter la bola al poste bajo y solo pudo probar con lanzamientos de cuatro o cinco metros. No obstante, gracias a su concentración defensiva se mantuvo en ganancia (6-7) frente a un Barrio Parque que probó mucho desde el perímetro y por esta vía pasó al frente como al comienzo (9-7).
El duelo continuó bien parejo y el dueño de casa empezó a dañar cada vez más con Lautaro Rivata y Nicolás Lauría (14-10).
Los triples oportunos de Echagüe -con Ruiz Moreno y Carnovale- fueron vitales (16-16). Y por esta misma vía, Parque también hizo del juego una paridad absoluta, bien de una final (23-19).

MEJOR EL LOCAL.
Sin González, sin Nash que hizo algunos movimientos afuera pero su dolor le impidió volver. Así y todo Echagüe se las ingenió para continuar prendido, con un Morales en un gran nivel, con puntos, rebotes y, más tarde, un bombazo que puso a los paranaenses arriba (25-26).
El pibe Rufer tuvo su chance. “Si llega a pasar algo extremo que me toque entrar me lo encinto y juego como sea”, le dijo el juvenil en la semana a EL DIARIO, amargado tras haberse fracturado el dedo meñique de la mano derecha; y a Ignacio Barsanti no le quedó otra que mandarlo a la cancha.
Las conversiones desde afuera -ahora Matías Stival- fueron la principal arma ofensiva del Negro, que enfrente tuvo a un conjunto cordobés que pagó con la misma moneda, para así empezar a alejarse (38-29 a 2.46 minutos del entretiempo).
El AEC se encontró con un inspirado Lauría cada vez que quedó a tiro, o bien con los destacados pases de Fernando Titarelli, para no perder su cosecha (46-37).
Finalmente, al margen del 6/14 de tres del local contra el 7/12 de la visita, los de Alejandro Lotterio hicieron la diferencia en su juego interno, con un 11/17 y 19 rebotes, contra el 6/15 y 10 de los entrerrianos.

SE CAYÓ EN EL ÚLTIMO.
Estéfano Simondi le dio a Barrio Parque una brecha de 11 (48-37). Pero Morales confirmó que lo hecho en la primera mitad no había sido casualidad, tomó la posta en el goleo junto a Ruiz Moreno y con su eficacia desde los 6.75 metros trajo buenas energías para un Echagüe que, a falta de 3.56 para llegar al último cuarto, con un parcial de 13 a 4, metió presión (52-50).
Justamente, Barsanti apostó a asfixiar la salida con Eugenio Zustovich y Stival. Llegar bien al cuarto final sería fundamental, y los paranaenses lo cumplieron con creces, tan solo cuatro tantos abajo (58-54), después de haber igualado en 54.
Tanto probó desde afuera que, a la larga, los triples que marró al empezar el período final fueron quedando en el olvido cuando la pelota comenzó a entrar. De esta forma, Barrio Parque abrió el camino para sacar una máxima de 14 (73-59), con mucho por delante y frente a un Echagüe complicado a la hora de generar sus chances de gol, algo que continuaría hasta el epílogo, al margen de que, con 29 segundos, el AEC llegó a estar a solo seis de distancia (75-69). No hubo tiempo para más.

TRES DE TRES
A LA CANCHA
El plantel de Echagüe partió desde el hotel hacia el estadio a las 18.45. En Córdoba, la delegación, que viajó en colectivo, se maneja en una combi de la misma empresa. Sobre la hora, antes de salir para la cancha, al bunker arribó Santiago González, quien está realizando una gran recuperación de su esguince de tobillo izquierdo, con sesiones de gimnasio y kinesiología que la dirigencia contrató de manera acertada para que el capitán esté cuanto antes a disposición del equipo.

UN CAPITÁN DISTINTO

En el calentamiento previo, ver a Santiago González de pantalones largo llamó la atención. Sabido era que el pivote estaba en duda para el partido de anoche y todo apunta a que llegue bien al duelo de mañana. A pesar de ello, el capitán se encargó de pasarle la pelota a sus compañeros y no paró de alentarlos desde el banco de suplentes. Situación rara teniendo en cuenta que, hasta aquí, el santafesino había estado en los 49 encuentros del AEC.

SIEMPRE PRESENTE
Banderas, papelitos, aliento, mucho aliento. Los hinchas de Echagüe se hicieron sentir, detrás del banco de suplentes visitante. La Barra Aníbal Sánchez, durante gran parte del juego prácticamente hizo pensar que su equipo estaba jugando en casa, ya que los cánticos locales recién se empezaron a escucharse desde el segundo tiempo. Unas 70 personas arribaron desde Paraná y en total no hubo más de 400 en todo el estadio.

Santiago Reutemann, para El Diario
Foto: Prensa Barrio Parque

jueves, 12 de mayo de 2016

El hincha de Echagüe

Yo lo veía enredado en la bandera que cortaba la popular en dos y se enlazaba desde la jirafa hasta el paravalanchas. Siempre con la misma camiseta de la época en que el equipo jugaba Liga A. Pero no eran tiempos de Liga A. Eso ya había pasado.
Cuando Echagüe jugaba la A, el Negro era el hincha de referencia, el que había sucedido a Hugo Borrás como jefe de la hinchada. El Negro usaba una camiseta azul, ochentosa, con los números en celeste, creo que del 85. En el calor de la popular que da sobre Urquiza, el Negro se quedaba ronco y transpiraba como los jugadores. La diferencia es que de su sudor surgía un vapor, visible, como si fuera humo y el Negro se estuviese quemando. Eso pensábamos nosotros, que nos distraíamos del partido viendo si al final el Negro se prendía fuego o no.

No sé cuando dejó de venir el Negro a la tribuna y quedó a cargo Pichai o Andrés o los que siguieron. Pero el hincha de Echagüe, los herederos de Borrás, están creados por un molde que no existe. Son una particularidad, una diferencia. Me refiero al barra de Echagüe, el integrante de la Aníbal Sánchez. El que veía trepado allá arriba, enroscado en la bandera, con una camiseta vieja, por caso.
Nunca fueron numéricamente muchos, pero jamás se extinguieron, aún

en los momentos más dramáticos de un club mucho más habituado al drama que a los festejos.
En rigor Echagüe solo ganó en 1985, cuando ascendió a la Liga Nacional A, aunque en realidad salió segundo, detrás de Caja Popular de Tucumán. Desde entonces tuvo algunas buenas campañas, la primera del 86´, la de Volcan Sánchez en el 88´, la que llegó a salvar Charles Parker en el 90´ y paremos de contar que se nos vienen los descensos. Dos descensos (90-91 y 93-94) y un ascenso por el escritorio (91-92), con Horacio Seguí como DT y el ahora millonario Guillermo Marin, de base, aunque despedido a mitad de temporada por bajo rendimiento.
Hay algunas temporadas memorables en la segunda categoría, pero ningún ascenso y sí, en cambio, dos descensos, que no se concretaron, otra vez, por el escritorio.
Como fuera, Echagüe es el último vestigio de la Liga Nacional que vimos nacer en el 84. El otro es Atenas de Córdoba. Es, también, una narrativa de lo que padecieron los clubes de barrio que no estaban en condiciones de afrontar el profesionalismo, porque no lo conocían y porque no podían manejarlo. A su modo, Echagüe lo hizo, padeciendo más que nada. Y los hinchas estuvieron ahí, en el mismo lugar, cambiando de referencia, renovando algunos cantos, observando en promedio un eterno empate entre buenas y malas. Un empate con gusto a derrota y esa sensación de permanente melancolía: el dolor de ya no ser.
Pero estuvieron ahí.
Y el hincha de la barra viene de un molde raro o inexistente. Porque tiene algún tinte futbolero, pero en la liturgia, no en los hechos. El barra de Echagüe no aprieta, no recibe favores, se organiza para viajar como puede, no provoca disturbios. Tiene gestos de barra brava, pero no acciones, porque habita una cancha de básquet y porque generalmente tampoco hay barras rivales. El barra de Echagüe es, de alguna manera, un barra solitario. Un tipo que va los días de partido, que se pone la camiseta y canta con lo que tiene, aunque muchas veces sienta con demasiada gravedad el eco de su voz en un estadio callado.
Pero si es cierto que Echagüe ha ofrecido a sus hinchas numerosas amarguras, también es verdad que siempre tiene un resto de heroísmo por mostrar, una historia sorpresiva por contar. Y de eso se hacen los mitos y las leyendas, también en el deporte, aunque no hayas ganado nunca. Aunque no hayas ganado nada.
Ahora, sin ir más lejos, el 17 de mayo, cuando la serie final de la conferencia Norte del TNA llegue al Luis Butta, como en un viaje imposible a través del tiempo, más de 3000 personas van llenar las gradas de este templo del básquet local y nacional también, porque ahí un 4 de julio de 1984 arrancó la Liga. Los hinchas van a cantar tan fuerte que va a retumbar en los alrededores y el ruido se va a escuchar por Pascual Palma, por 25 de mayo y también por Irigoyen. La barra va a ocupar el mismo espacio en la popular de calle Urquiza y tal vez en la proeza de esta campaña sume algún integrante que aguante también las difíciles.
Pero van a estar ahí. El barra va a estar ahí. Ese que es parte de la mitología de Echagüe, el club que soportó la Liga, todas las crisis, las amenazas de remate, los descensos, el olvido. Ese club, ese equipo, esa bandera, que otra vez ahora va a colmar su estadio, como antes, en el origen, cuando Hugo Borrás dirigía la barra en la tribuna, cuando estaba el Negro quemándose en vida, cuando cantaba András y todos los que siguieron. Hasta el día hoy.

Julián Stoppello, para "Entre Ríos Ahora".

Fotos: Bernardo Albisu

Con toda la expectativa puesta en Córdoba

#Echagüe visita a Barrio Parque, abriendo la serie Final de la Conferencia Norte.
El AEC y los de La Docta, que sorprendieron a todos al acceder a esta definición, se enfrentarán desde las 21 con el objetivo de dar el primer golpe. Santiago González es duda en el Negro por su esguince de tobillo y estaría solo el sábado.


Paraná, 16 de octubre de 2015, estadio Luis Butta. De un lado, Echagüe, con la ansiedad lógica que siempre significa un debut de temporada, conforme por el hecho de haber logrado mantener una base del plantel anterior, con la intriga de lo que podía llegar a dar su nuevo extranjero, De Angelo Kirkland, “la cuota de gol” que la mayoría en el ambiente coincidían que le faltaría al equipo.
Del otro, Barrio Parque, que llegaba golpeado al duelo después de una dura caída contra Unión, en Santa Fe (90-75), donde había tenido inconvenientes en su zona interna. Con un foráneo, Darrel Ward, que no había dejado conforme a su DT y se ya se hablaba de su posible reemplazo. De hecho solo jugó un partido más.
En la cancha, el AEC ganó por un agónico 68 a 67, defendiendo con uñas y dientes la última bola, con muchas dudas para el futuro. En fin… ¿Alguien pensaba que 7 meses después ambos estarían disputando la Final de la Conferencia Norte del Torneo Nacional de Ascenso?
Lo cierto es que esta noche, desde las 21, en el Teatro del Parque el AEC intentará cumplir una buena función en el primer punto de la serie que definirá no solo al campeón de la zona, sino también a uno de los finalistas que peleará mano a mano con el de la Sur por el tan ansiado paso a la Liga Nacional.
Echagüe y Barrio Parque se ganaron el respeto de todos y bien merecido tienen estar donde están. Los paranaenses, por ejemplo, han sido la sensación de 2016 con una racha de victorias notable, momento que supieron extender en los playoffs donde eliminaron a Salta Basket (3-1); el candidato San Isidro (3-2) y al segundo de la Fase Regular, Hindú de Resistencia (3-2); estas últimas dos con desventaja deportiva.
Los cordobeses, en tanto, con el pase directo a los Cuartos de Final después de haber terminado cuartos, se sacaron de encima al siempre complicado Unión de Santa Fe (3-2) y nada más y nada menos que a Villa Ángela Basket (3-2), el mejor del grupo, hasta aquí.
O sea, nadie puede discutir que hicieron mérito para vivir este presente.

PALABRA DE CAPITÁN.
“Barrio Parque tiene características parecidas a nosotros, les gusta defender mucho y jugar de contraataque, y tienen la filosofía de dureza defensiva. Me lo imagino parecido al último partido acá en Echagüe, donde, si bien ganamos, fue un juego de alto voltaje en la intensidad defensiva. En esta serie no va a ser una excepción”. Así opinó Santiago González sobre lo que se viene. En declaraciones para la web de la AdC, el capitán del AEC también reconoció que lo sorprendió la clasificación de Barrio Parque. “La verdad que sí. Aunque creo que no me sorprendió que ganara Barrio Parque el último. Me sorprendió de que llegaran a un quinto partido. Esa fue la sorpresa. El quinto partido es para cualquiera, si bien la localía era de Hindú y Villa Ángela y tenían la obligación de cerrar, creo que cualquiera de los dos estaba capacitados para ganar. Parque demostró que está en un gran momento, en un gran nivel, el hecho de no tener al americano Brian Craig -dejó el equipo en la serie contra el Tatengue- potenció al resto. Ellos llegan con la misma confianza y el mismo deseo que nosotros, es un cruce inesperado. Villa Ángela e Hindú habían hecho una gran Fase Regular. En el playoffs nos tocó estar mejor a nosotros y a Parque. Así que creo que va a ser una serie muy cerrada”.
En esta temporada, los entrerrianos vencieron en tres de las cuatro veces que se enfrentaron a Barrio Parque. Al respecto, “el partido que más me acuerdo contra ellos fue el último acá en Paraná (76-67), donde no había respiro, se jugaba con una intensidad muy alta. Insisto, tienen características parecidas a nosotros, les gusta defender mucho y jugar de contraataque, y tienen la filosofía de dureza defensiva”, recordó el pivote, quien para lo que viene se imagina un duelo “parecido al último partido acá en Echagüe, donde, si bien ganamos, fue un juego de alto voltaje en la intensidad defensiva. En esta serie no va a ser una excepción”, sentenció el interno que está en duda para el choque de esta noche ya que se sigue recuperando de su esguince de tobillo izquierdo y la idea es apuntar a contar con sus servicios para el segundo match. A propósito de esto, González trabajará en un gimnasio de Córdoba para continuar con su evolución.
Vale recordar que otra ficha interna del AEC, la del juvenil Nicolás Rufer, también está entre algodones, ya que el ala pivote se fracturó el dedo meñique de su mano derecha practicando con la Primera División local y, por tal motivo, si bien no está enyesado si utiliza una férula.
El resto del plantel goza de buena salud y ayer, tras cinco horas de viaje y armar su bunker en un hotel en plena peatonal cordobesa, se trasladó al estadio de Barrio Parque para entrenarse.

LA VISIÓN DEL DT.
Alejandro Lotterio, entrenador de Barrio Parque, habló de Echagüe y consideró que el rival “es un poco más fuerte que el que dejaron en el camino porque lo vemos un poco mejor para la final. Ahora sabemos que tenemos un rival duro, en esa instancia nadie está por casualidad, están porque su juego es bueno. Vamos a seguir pensado y luchando por nosotros, por lo que queremos lograr nosotros”.
Asimismo, hizo hincapié en lo que significó para sus dirigidos la salida de Brian Craig y la forma en la que estos respondieron. “La verdad es que uno cuando tiene una baja tan importante, como jugar sin extranjero, siempre le cuesta pensar que el equipo puede superar esa instancia. Pero tienen mucho mérito de esto también los jugadores porque cada uno lo dejó de lado rápidamente y se puso al servicio del equipo sabiendo que faltaba una pieza. Cada uno puso un poco más y se puso más atento para suplir la ausencia, así seguimos creciendo y supimos resolver situaciones importantes con nuestros jugadores. Los juveniles también estuvieron a la altura de las circunstancias porque entrenaron para eso. Así que en buena hora que hayamos podido complementar eso para estar en la instancia que estamos”.

TRES DE TRES
Los árbitros

Ariel Rosas, Sebastián Vasallo y Javier Sánchez serán los árbitros que impartirán justicia esta noche, mientras que Mario Donda, el Comisionado Técnico. Para el juego del sábado, en tanto, los jueces designados son Pablo Leyton, Héctor Wasinger y Alberto Ponzo, y José Albert el CT. Ambos empezarán a las 21.

La hinchada
La directiva de Barrio Parque destinó, en principio, 80 plateas a un costo de 100 pesos cada una para aquellos hinchas de Echagüe que asistan al partido. En este sentido, además de la buena cantidad de público que se estima irá en sus autos particulares, también la Barra Aníbal Sánchez, como de costumbre, puso a disposición un micro que saldrá hoy rumbo a La Docta. Aquellos interesados, comunicarse al 0343-155010874.

Santiago Reutemann, para El Diario.
Foto: Bernardo Albisu

miércoles, 11 de mayo de 2016

“Contra Parque es un cruce inesperado”

#Echagüe dio vuelta la serie ante Hindú y clasificó a la final de la Conferencia Norte. En la previa del playoffs ante Barrio Parque, Santiago González dijo: "Va a ser una serie muy cerrada".


¿Con qué sentimientos se encontraron cuando se dieron cuenta que habían ganado y dado vuelta la serie?
Los sentimientos que tuvimos fueron de mucha emoción, mucha alegría, mucha felicidad. La verdad es que este grupo pasó por tantas malas durante el año y ahora pasar a una final es como que estás en un sueño, todavía no podemos ver la realidad ni poner los pies en la tierra. Sabíamos que podía ser un juego para cualquiera, pero la verdad de que el hecho de la pelota de Nash entró, siendo él que no había tenido un rol tan protagónico, parecía un cuento, una historia que ya estaba escrita pero que no la conocíamos. Es raro.

Justamente, en una nota al comienzo de los playoffs, cuando Nash recién se sumaba, me dijiste que el juego no se iba a basar en él porque “era uno más”. ¿Pero cuán importante fue en el último triple ante Hindú? ¿Sabías que no había metido ni uno en toda la serie?

Es como que tenía que ser él, era el jugador al que toda la gente, nosotros, el contrario, el que menos pensábamos que iba a tomar una decisión, verdaderamente por su rol en el equipo en la serie. En hora buena de que tiró y entró. Le preguntamos qué sintió y dijo “yo la agarré y tiré”. Ese desentendimiento hizo que estuviera tan tranquilo en un momento así, de tanto nerviosismo.

¿Cómo viviste ese último partido ante Hindú?

El último partido fue un partido parejo como lo fueron todos, donde la diferencia era muy chica. Era muy de a quién le caía el rebote, si entraba la pelota o no. Todos los juegos se dieron igual, salvo el segundo y el tercero que se cerraron unos minutos antes, después todos fueron una fotocopia, con un rival muy duro, con cualquiera de los dos que pasara que se lo iba a tener merecido. Una serie muy reñida, sin diferencias. Por suerte la última bola entró y nos tocó a nosotros. Ahora felices y descansando un poco.

¿Quedaron bien desde lo físico?

Yo tengo un esguince de tobillo de grado dos. Ahora tratando de recuperarme con doble y triple turno de kinesiología. Por suerte no es nada óseo. Vamos a hacer todo lo posible para llegar al jueves.

¿Te sorprendió también cuando te enteraste que jugaban contra Barrio Parque en la final?

La verdad que sí. Aunque creo que no me sorprendió que ganara Barrio Parque el último. Me sorprendió de que llegaran a un quinto partido. Esa fue la sorpresa. El quinto partido es para cualquiera, si bien la localía era de Hindú y Villa Ángela y tenían la obligación de cerrar, creo que cualquiera de los dos estaba capacitados para ganar. Parque demostró que está en un gran momento, en un gran nivel, el hecho de no tener al americano Brian Craig potenció al resto. Ellos llegan con la misma confianza y el mismo deseo que nosotros, es un cruce inesperado. Villa Ángela e Hindú habían hecho una gran fase regular. En el playoffs nos tocó estar mejor a nosotros y a Parque. Así que creo que va a ser una serie muy cerrada.

¿Cómo te imáginás la serie contra ellos luego de haber terminado 3-1 en la fase regular?

El partido que más me acuerdo contra ellos fue el último partido acá en Paraná, donde no había respiro, se jugaba con una intensidad muy muy alta. Tienen características parecidas a nosotros, les gusta defender mucho y jugar de contraataque, y tienen la filosofía de dureza defensiva. Me lo imagino parecido al último partido acá en Echague, donde, si bien ganamos, fue un juego de alto voltaje en la intensidad defensiva. En esta serie no va a ser una excepción.

Ahora van por todo…

Lógicamente, al estar acá y los chicos de Barrio Parque también lo deben pensar. El estar en este lugar ahora uno es normal que sueñe ir por más, pasa totalmente por la cabeza de uno y por la cabeza de todos. La gente está muy emocionada y muy entusiasmada. Hoy todavía vamos a descansar un rato y a partir de las próximas horas empezaremos a pensar en la próxima serie final de conferencia sin adelantarse a los que puede llegar a ser una final por el ascenso. Falta mucho camino por delante. Todos somos candidatos ahora al ascenso, no hay un privilegio de uno sobre el otro, los cuatro merecen ascender. Llegar a una instancia así, cada equipo tiene fundamentos para lograr un ascenso.

Prensa AdC.
Foto: Bernardo Albisu