martes, 4 de octubre de 2016

Matías, el nombre del triunfo

Nocedal, decisivo en la victoria de #Echagüe sobre Instituto, habló del equipo y del buen arranque.
El ahora escolta convirtió el doble con el cual el elenco paranaense sumó un nuevo e importante triunfo en este inicio del torneo. El AEC está invicto en la zona Norte y es la grata sensación del certamen.


No había tenido una gran noche, de hecho se había mostrado errático, dubitativo y poco trascendente en el juego. No obstante, el partido le tenía preparado un momento sublime, el cual él supo aprovecharlo como para transformarse en el héroe del encuentro.
Matías Nocedal no solo hizo el agónico doble con el cual Echagüe superó a Instituto de Córdoba, sino además, fue el hombre determinante en el momento más caliente el pleito.
De ser un elemento más pasó a ser el jugador más desequilibrante. Todo en un abrir y cerrar de ojos. El DT Daniel Maffei lo devolvió a cancha faltando 7’46’’ para terminar el juego. Y él edificó una gran labor: en ese tiempo convirtió 16 puntos, clave para darle a su equipo soluciones que terminaron siendo definitorias.
Echagüe volvió a ganar, sumó su tercer triunfo seguido y está invicto. Desde ya, cuenta con un arranque de torneo sumamente alentador. Nocedal se entusiasma, aunque pone un freno y habla de compromisos.

-Sorprendieron con un gran inicio de temporada. Y no solo por los triunfos, sino porque además han dejado una saludable imagen.
-Si, desde ya que en este arranque sorprendimos a propios y extraños. Y está bueno que así sea. Con estos resultados y las buenas actuaciones los rivales nos van a prestar mayor atención y por ende van a ser cada vez más difíciles. De ahora en más no creo que vengan a Paraná confiados de que se van a llevar algo sin tener que sacrificarse. Y desde ya, lo exigente que serán los rivales tendrá que ser un gran desafío para nosotros, para estar más preparados.

-Con Instituto jugaron sin Bachynski y sin Uranga, y en la previa parecía casi imposible ganar. La actitud y la concentración fueron determinantes para lograr el objetivo.
-Nosotros sabemos que jugando en equipo vamos a suplir muchas de las falencias que tenemos. Ante las ausencias hubo chicos que tuvieron más minutos de lo normal, y el trabajo de ellos, como el de todos, ha sido muy bueno. Eso entusiasma y da aliento. La Liga es muy larga y desgastante, entonces, saber que se puede contar con todos los compañeros es un empujón importante.

-¿Qué tiene este Echagüe para haber alcanzado tres muy buenas victorias?
-Mucha actitud y muchísima concentración. Y un compromiso enorme de un grupo con grandes compañeros, que se apoyan y que dan pelea a partir de la unión. Podemos jugar bien o no tanto, pero lo hacemos con compromiso. Hay cosas por mejorar, eso lo sabemos. No nos creemos nada porque sabemos de nuestra realidad y nuestras limitaciones.

-Lindo mensaje para los rivales. Echagüe es el equipo de menor presupuesto pero no así de intenciones y anhelos.
-Desde ya. Es verdad que los rivales ahora nos van a mirar de otra manera, igual, nosotros debemos seguir trabajando, corrigiendo y mejorando. Fecha a fecha se va a poner cada vez más difícil. Por eso habrá que estar cada vez más firmes.

ALGO PERSONAL.
-La primera pelota que tomaste en el partido, tiraste un triple a la carrera. Te apresuraste, pero también mostraste la confianza que hay para jugar.

-Si, es cierto. Todos estamos con mucha confianza. Mucho tiene que ver el entrenador, que nos entrega esa confianza como para querer hacer cosas dentro del campo de juego. En cierta manera, lo de tirar tiros rápidos en una manera de jugar. Acá nadie va a dudar si tiene un espacio para lanzar.

-Tuviste tres cuartos poco eficaz, pero fuiste decisivo en el último tramo. Una noche rara.
-Me costó entrar en juego durante el partido. En gran parte no me sentí cómodo, todo me costó. No estaba leyendo bien las jugadas como para poder anotar. Al final, cuando el partido se hizo más caliente, tomé confianza y pude aportar cosas al equipo. Por suerte salió todo redondo.

-Vamos a la definición. Última jugada: triple de De Groat, empate y qué.
-Apenas metió el triple De Groat miré el tablero y vi que quedaban siete segundos. Había tiempo como para tener una chance más. Cuando avancé con la pelota sabía que no me podían cometer faltas porque sino iba a ir a la línea, entonces decidí jugármela. Por suerte entró. Fue una alegría grande.

Pablo Rochi, para El Diario
Foto: Bernardo Albisu

lunes, 3 de octubre de 2016

Nocedal: "Se nota que estamos con la autoestima alta"

Se mudó unos kilómetros dentro de Entre Ríos, de Concordia a Paraná, y ayer fue el héroe anotando el doble del triunfo ante Instituto.


Matías Nocedal atiende avisa por mensaje que está en el banco, que lo aguantemos unos minutos. Al ratito dice que está listo, y nos da el pie para empezar la nota con una broma.

-¿Ya te dieron premio por el doble de ayer?

. Je, no, solo hacía unos trámites.

-¿Qué pasa al día siguiente de definir un partido como hiciste ayer?
. Y, estoy contento, más que nada por lo que se vivió en la cancha, es muy lindo el ambiente que se está viviendo. Ganando todo es mucho más fácil.

- Analizame en una sola respuesta varios temas distintos: a) un nuevo desafío personal, b) el regreso de un histórico como Echagüe y c) el 3-0 de arranque que, aunque sea de local, nadie esperaba.
. Lo primero, sí, es un desafío personal, algo lindo para tratar de aprovechar la temporada. Pero el desafío es como equipo, porque hay un grupo bueno que está comprometido. Y estamos disfrutando trabajar juntos. El club que vuelve tras tantos años es algo lindo que nos toca vivir, porque como decía recién, la gente está respondiendo acompañándonos mucho y haciéndose sentir. Es importante para nosotros y lo va a ser todo el año. Y el 3-0 obviamente nosotros, al estar trabajando en la semana, sabemos que podemos competir y nos sorprende un poco menos, pero no era algo esperado a priori. Lo que nos sorprende es cómo nos estamos encontrando entre nosotros. Se está formando un química. Lo más importante de todo es la actitud. Sabemos que va a haber momentos difíciles, pero si mantenemos esta actitud vamos a ser competitivos.

-¿El tema es la actitud?
. Es nuestro piso, y lo estamos teniendo. También nos estamos encontrando bien en el juego, pero la actitud es algo que tenemos que mantener.

- Más allá de lo que decís, evidentemente hay una química ya, porque empezaron con Uranga siendo dominante en los dos primeros juegos, ayer no juega, va Barroso y mete 14 puntos más 9 rebotes, algo impensado con él. También Stucky. Es como que todos tienen la autoestima muy alta.
. Sí, exacto. Y se ve en momentos del juego donde por ahí nos sacan 8/10 puntos y no nos vamos. Estamos metidos y eso habla bien del grupo. Se nota esto del grupo. Eso está.

- Además están jugando, ayer por lo menos, con dos menos.
. Por eso. Aparte de lo que es reponerse a un pasaje adverso en el juego, nos estamos reponiendo a jugadores importantes que nos faltan. Entonces por ahí jugadores que no iban a tener a priori tanta participación, como Barroso o Stucky, lo están haciendo y muy bien.

-¿Hablaron algo antes de la temporada por lo menos en cuanto a un objetivo inicial?
. No, un poco lo que se dice medio de latiguillo: que es una liga larga, dura. Pero no nos pusimos ningún objetivo. Es un grupo nuevo, nos estamos conociendo, y el objetivo es ir partido a partido, ver cómo estamos y qué mejorar, pero no objetivos largos. Esa tiene que ser la forma de pensar todo el año. Competir todos los partidos.

- Te preguntaba al principio sobre tu desafío personal. ¿Necesitás una temporada bisagra en esta segunda etapa de tu carrera?
. Sí, puede ser. Más allá de lo personal, me siento cómodo en el equipo, la confianza de mis compañeros y del entrenador, y quiero ayudar al equipo a conseguir algo lindo.

Fabián García, para @basquetplus
Foto: Bernardo Albisu

Echagüe dio otro golpe y ganó con el corazón

Se llevó un juego dramático ante Instituto luego de una gran corrida del héroe, Matías Nocedal. Lleva tres en serie.


Echagüe no para de sorprender. Porque ni el más optimista hubiese pensado que el equipo de Paraná iba a volver a la Liga Nacional e iba a ganar los primeros tres partidos. Anoche lo hizo de nuevo, con suspenso y dramatismo y con un nuevo líder, Matías Nocedal. Le ganó a Instituto por 89 a 87 y suma 6 puntos en la Zona Norte. Superó otro escollo en el Luis Butta, a pesar de contar con un extranjero menos y con la lesión de su goleador, Sebastián Uranga. Dio otra muestra de carácter ante un gran marco de público y el miércoles recibirá a San Martín de Corrientes.

Encontró buenos tiros a partir de la cortina y tomó la iniciativa del partido. Gran trabajo de Barroso en el primer cuarto en ataque y en defensa. Echagüe perdió orden en ofensiva con el correr de los minutos y se apresuró en muchas decisiones. Por eso el técnico Maffei movió el banco. La visita reaccionó de la mano de su mejor jugador en los primeros 10 minutos. De Groat entró con la mano caliente y clavó tres triples en el parcial. Llegó a ganar por 4 hasta que la zona y la presión alta lo incomodaron. A pesar de abusar de los tiros de tres puntos con bajo porcentaje (33%) fue la vía de recuperación. Augustus tomó la posta (8 puntos en el cuarto) y marcó el camino de la levantada para cerrar el cuarto parejo.

El partido se hizo de ida y vuelta en los primeros minutos del segundo chico y la visita salió beneficiada. Porque corrió mejor la cancha y sacó a relucir todas sus variantes ofensivas, tomó el doble de rebotes (18-7) y fue mas efectivo. En 5' sacó 9 puntos, la máxima hasta ese momento. Minuto del banco local y reacción. Tomó más control y depositó el goleo en la sociedad Davis-Augustus. Y fue clave la respuesta porque la diferencia pudo haber sido más abultada. Echagüe cerró el cuarto mejor a pesar de irse al descanso 43-39 abajo. Porque mejoró los porcentajes de efectividad y el banco aportó soluciones.

SEGUNDA MITAD.
A excepción de Davis, no tuvo un líder en el goleo en el arranque. Volvió a tomar buenos tiros a la salida de la cortina, pero falló. Instituto volvió a correr la cancha y estableció una mínima diferencia a través de las penetraciones de Green y Clancy. Otra vez el DT tuvo que poner paños fríos. Mando a la cancha a Stucky de gran parcial, ajustó la defensa y fue más agresivo para atacar el aro. Creció el trabajo de Baeza y fue clave para la remontada. Volvió a jugar de igual a igual a pesar de las limitaciones sobre todo en altura. Porque la Gloria encontró goles en segundas opciones luego de ganar el rebote. Lisandro Ruiz Moreno también tuvo un gran ingreso. Le dio descanso al base e interpretó muy bien el juego. A su velocidad le agregó claridad para meter la bola al poste bajo.

Green encabezó el liderazgo y se convirtió en el jugador más desequilibrante en el inicio del último cuarto. No sólo anotó sino que además asistió. Instituto saco 8 en 4'. Sin embargo y a pesar del desgaste y el cansancio, el equipo de Paraná no tiro la toalla. Empujado por la gente y su amor propio que, en tres fechas parece que será un sello, y volvió a emparejar el juego. Barroso empató el partido en 76 a falta de 3'30". Y Nocedal clavo un triple para pasar al frente. Y fue el alero el que se puso el equipo al hombro. Llevó la bola y fue la carta ofensiva para romper la defensa y asistir. Echagüe ganaba por tres a falta de 1' y De Groat lo igualó con triple con marca. Y perdió la siguiente ofensiva. Y le tocó defender y lo hizo. Frenó dos avances seguidos y fue a la línea. Nocedal saco tres de cuatro y a Instituto le quedaron 10 segundos para empatar. Y De Groat volvió a igualar con un triple increíble, Con 7 segundos por jugar el héroe de la noche, Matías Nocedal, corrió de aro a aro y clavó una bandeja memorable. Clink, caja.
Fuente: UNO
Foto: Bernardo Albisu

Para romperse las manos

#Echagüe derrotó 89-87 a Instituto de Córdoba y no deja de sorprender.
Sin Bachynski y sin Uranga, pero con un corazón enorme, el AEC aguantó y sobre el final derrotó a la Gloria con un doble de Matías Nocedal a 1 segundo de la chicharra.



Ni el más optimista hincha de Echagüe imaginaba este presente. Tres jugados y tres ganados, punta de la Conferencia Norte y una actitud marca registrada que sí ya no sorprende.
Anoche el AEC, sin Dallin Bachynski (tobillo) y sin Sebastián Uranga (rodilla), volvió a poner el corazón por encima de todo y así superó a Instituto de Córdoba por 89 a 87, con un doble de Matías Nocedal a 1 segundo de la chicharra, cuando parecía que todo iba a suplementario. El Negro está derecho y ayer, por si fuera poco, logró su mejor arranque en su historia en la Liga Nacional, en una temporada 2016/17 que, hasta aquí, no deja de darle satisfacciones.
La próxima cita será el miércoles, frente a San Martín de Corrientes, y otra vez en el Luis Butta, que le va tomando el gustito a los festejos.

AGUANTANDO.
Echagüe se mostró bien atento en la defensa, generando errores a su rival mientras que en ataque, sacando beneficios en el pick and roll con Franco Barroso, lideró el marcador en el arranque, ante un Instituto que en su efectividad desde el perímetro tuvo respuestas para revertir (7-9).
El AEC, por momentos, estuvo apresurado y con ciertas fisuras defensivas, al margen del destacado sacrificio de Barroso ante el poderoso juego interno de la Gloria.
Ante un buen pasaje de la visita en la custodia de su canasto, Kodi Augustus, de lo mejor en los primeros 10 minutos, apareció para, desde afuera (15-16), no perder pisada en un cuarto en el que los de La Docta cerraron un 4/6 en triples (3/4 De Groat) y perdieron 7 pelotas.
Vía Joaquín Baeza los dirigidos por Daniel Maffei lograron igualar el juego (24-24). Instituto, con más variantes para encestar, complicó con Alejandro Zilli y Pablo Bertone, encontrándose con un parcial de 9-0 (24-33) que si bien lo alejó no fue por mucho tiempo ya que, más allá de cierta ansiedad ofensiva, encontró respiro en sus triples, con Brandon Davis y el pibe Eugenio Zustovich (33-34). A pesar de una presión a la salida, la que lo complicó a la hora de acomodarse cuando los cordobeses pasaban la mitad de cancha (33-41), el Negro llegó bien a los vestuarios (39-43).

SIEMPRE LUCHÁNDOLA.
Echagüe volvió con todo y defendiendo de forma óptima, sumado a la confianza en ataque, con un parcial de 9-3 rápidamente tomó la posta después de mucho tiempo (48-46). No obstante, con el aporte de sus extranjeros los de Ariel Rearte volvieron marcar tendencia (49-55) en un tercer período con altibajos pronunciados por ambos lados, con instantes marcados para cada uno. Sin ir más lejos, cuando el Negro consiguió ponerse de nuevo a tiro (54-55), Instituto siempre se las ingenió para reacomodarse (56-61) y cuando parecía tener la oportunidad de dar un golpe más fuerte, la actitud le dio esperanzas al local (60-61), con un Davis sobresaliente.
La tarea de Rodney Green fue esencial en un Instituto que, a pesar de conservar la supremacía, no supo cómo quebrar a un Echagüe que dejó en claro que nunca bajaría los brazos, lo que ya es la principal característica de este equipo.
Por si fuera poco, apareció Matías Nocedal en su plenitud, Barroso continuó fajándose en la pintura, y la gente también cumplió su rol para un cierre dramático (84-81), en el que John De Groat pasó a ser la principal amenaza (84-84). De hecho, con un bombazo el foráneo volvió a igualar todo en 87, con solo 3 segundos por disputar, aunque Nocedal, ése que Echagüe extrañó durante gran parte del encuentro, se despachó con una penetración que cambió por doble para terminar desatando el delirio en el Luis Butta.

Santiago Reutemann, para El Diario
Foto: Bernardo Albisu

sábado, 1 de octubre de 2016

Fue otra noche de fiesta

#Echagüe derrotó a Atenas de Córdoba por la Conferencia Norte.
Lo hizo por 90 a 84, defendiendo con uñas y dientes por momentos, y aguantando bien en otros, pero desde el segundo cuarto dominando el tanteador.


Otra noche de fiesta, de satisfacción, de temperamento. Otra noche de esas que el hincha de Echagüe soñaba tener.
Atenas pasó ayer por el estadio Luis Butta y el AEC le dejó bien en claro -también a los demás equipos- que será muy complicado vencerlo. De hecho los paranaenses, nuevamente con actitud, defensa en muchos pasajes, y un importante juego colectivo se salieron con la suya y sumaron su segunda victoria en la Conferencia Norte de la temporada 2016/17 de la Liga Nacional, para delirio de la gente que volvió a decir presente y ya espera por la próxima presentación, la de mañana, a las 22, frente a Instituto.

UN ESCALÓN ABAJO.
La concentración e intensidad defensiva hizo que Echagüe se destaque en el inicio, algo positivo sabiendo que por la diferencia de talla en el poste bajo ante la ausencia por lesión de Dallin Bachynski (tobillo), debería estar con todas las luces para no pasar sobresaltos (5-2).
En ataque, un pequeño bache le dio a la visita la posibilidad ponerse al frente. No obstante, el juego en la primera mitad del cuarto transito por el camino de lo parejo, con momentos para ambos (10-9).
El intercambio en el liderazgo del marcador siguió siendo una constante en un cuarto de bajo goleo, en el que el local logró encestar desde el perímetro, o con alguna que otra arremetida penetrando; y la visita, cada vez que pudo, se quedó con rebotes ofensivos para corregir así el tiro, yendo bastante a la línea.
Sobre el cierre, Adrián Capelli empezó a sacar provecho de su largo plantel y principalmente con el ingreso de Diego LoGripo, sumado a la sequía del AEC, justificó la diferencia con la que llegó al mini descanso (14-18).
LA DEFENSA COMO BASE.
Buenas defensas, salidas en transición y un Kodi Augustus protagonista en las ofensivas. Echagüe tomó la posta y rápidamente a Capelli no le quedó otra que pedir un tiempo para frenar al dueño de casa (20-18). Pero el AEC no bajó su rendimiento, es más, encontró otras opciones ofensivas y así se escapó a 7, luego de un parcial de 13 a 2 que obligó a otro minuto visitante (27-20 a 5.59 del entretiempo).
El mensaje del DT, esta vez, pareció llegarle a sus jugadores que en un abrir y cerrar de ojos, con dos triples (Lábaque y Gerbaudo) quedaron a 1 (27-26). No obstante, Daniel Maffei también tuvo respuestas y con Lisandro Ruiz Moreno en la base, un Brandon Davis más activo y sin extrañar tanto a Agustus, en el banco con tres faltas, no solo cuidó su cosecha sino que estiró a 8 (36-28). Antes del descanso largo, la eficacia en libres de Gabriel Mikulas despertó al Griego (36-32). Pero el AEC reaccionó y volvió a acomodarse (39-32).

DOMINADOR.
Siempre con la defensa como bandera, Echagüe continuó dominando en el tercer periodo a un Atenas, en un principio, “Lábaquedependiente”, pero que con el correr de los minutos fue sumando nuevamente a Mickeal y sobre todo a Baxley, hasta aquí con solo un punto.
El Negro ingresó en un pozo y su rival lo capitalizó, al menos para ponerse más cerca (50-47). Sin embargo, y como ya lo había demostrado con Libertad, el AEC salió de la mala -siempre en ganancia-, metiendo cada vez más entre las cuerdas a un elenco cordobés perdido y sin reacción, que apoyándose en sus individualidades, después de estar 10 abajo, se ubico a 5 (58-53), antes del gran triple con el que Davis cerró los terceros 10 minutos, contagiando a toda su gente.
Otro arranque positivo, con triples y dos y uno incluidos, le dieron a Echagüe una máxima de 14 (70-56).
Al no funcionar el juego en conjunto, Baxley se puso el equipo al hombro y contra ello tuvieron que trabajar los paranaenses, defendiendo en zona y apuntando a doblar la marca sobre el estadounidense (72-64), lo que no dio resultados ya que Atenas continuó descontando para entrar a los 5 minutos finales 74-71, incluso, con Baxley con cuatro faltas.
Un triple de Matías Nocedal trajo algo de respiro (79-73) y pegó para bien en el resto. Barroso, nuevamente hizo un gran aporte, en un instante clave, para ponerse a 8 con 2.36 por jugar (83-75), siendo el aliado perfecto de un Joaquín Baeza con altibajos.
En un emotivo cierre, Echagüe pudo dormir la bola, no sin antes liquidar todo con otro bombazo de Nocedal. Augustus y Uranga también sobresalieron, en una gran noche colectiva.

4
Partidos hacía que el AEC no podía vencer a Atenas por la Liga A. La última vez, en la temporada 90/91, cuando por la fecha 21 le ganó 96-86 en Paraná. El historial en Primera ahora está 6-9 para los cordobeses.

Santiago Reutemann, para El Diario
Foto: Bernardo Albisu